Publicada el Freitag, 31 de Januar de 2014

La Comisión de Fomento visita la urbanización Lasaitasuna de Yesa

Los Parlamentarios observan daños "irreparables" y urgen a la CHE a asumir su responsabilidad y negociar indemnizaciones satisfactorias con los vecinos afectados

La Comisión de Fomento ha visitado hoy, a petición de los grupos parlamentarios UPN, SN, Bildu, Aralar-Nabai, PPN e I-E, la urbanización Lasaitasuna de Yesa, parte de cuyos vecinos (44 de las 85 viviendas) fueron desalojados en febrero de 2013 ante el riesgo que corrían sus viviendas a causa de los deslizamientos provocados por las obras de recrecimiento del embalse de Yesa.


Los miembros de la Comisión de Fomento que han asistido han sido Carlos García Adanero, Jesús Esparza, Amaya Otamendi, Mariví Castillo (G.P. UPN), Maite Esporrín (G.P. Socialistas de Navarra), Víctor Ruiz, Koldo Amezketa (G.P. Bildu), Txentxo Jiménez (G.P. Aralar-Nabai), Eloy Villanueva (G.P. PPN) y José Miguel Nuin (G.P. Izquierda-Ezkerra).


La delegación del Parlamento ha sido recibida por Jorgue Holguín, portavoz de los vecinos de Lasaitasuna, que ha estado acompañado de un grupo de propietarios afectados.


El objeto de la visita, según se recoge en la exposición de motivos, ha sido “conocer el estado real y ver los desperfectos que se han venido denunciando en las viviendas de la urbanización Lasaitasuna, afectada por las obras de recrecimiento del Pantano de Yesa”.


Seguidamente, los Parlamentarios han recorrido la urbanización y han accedido a varios de los inmuebles afectados para comprobar la envergadura de los daños localizados en algunas de las 33 viviendas actualmente cerradas al uso.


Jorge Holguín ha transmitido a los Parlamentarios los dos problemas a los que se enfrentan los vecinos, la “inseguridad y la pérdida de valor patrimonial de las viviendas. Seguimos sin saber a qué atenernos, pero si se confirma que no podemos volver pedimos que se nos indemnice totalmente”.

Los portavoces de la Comisión de Fomento han coincidido a la hora de exigir responsabilidades a la CHE. Garantizar la seguridad y responder con celeridad ante lo que se estima son perjuicios irreparables han sido las dos demandas más repetidas.

Jesús Esparza (G.P. UPN) ha afirmado que “el daño es importante y no es corregible. Conocía el problema, pero no en toda su extensión. Después de observar el alcance de los desperfectos en calles e inmuebles, no hay ninguna duda. Estamos con los vecinos. El G.P. UPN instará a la CHE para que, en el plazo de dos meses, ofrezca una solución definitiva, ya sean viviendas nuevas o lo que se crea oportuno. Esta era una urbanización modelo, pero la realidad es la que es y urge dar una respuesta”.

Maite Esporrín (G.P. Socialistas de Navarra) ha asegurado, “tras comprobar in situ la magnitud de los destrozos en casas y vías”, que “esto es irreparable. Hay zonas que son imposibles de rehabilitar. Ahora se impone arropar a los vecinos, que aun careciendo de información certera han esperado con tranquilidad y paciencia. Los desmontes no han dado resultado y la CHE es responsable. Debe dar una respuesta satisfactoria a la mayor brevedad, si hay que expropiar e indemnizar, que se haga ya. Llevamos con este problema un año y es tiempo más que suficiente”.

Víctor Rubio (G.P. Bildu) considera que “la cerrazón de la CHE a reconocer la inviabilidad de este proyecto nos ha traído hasta aquí. Estamos ante las consecuencias más visibles de la irracional política que rodea a los planes hidrológicos, más centrados en maximizar el gasto público que en justificar su necesidad. Reiteramos nuestra posición contraria al recrecimiento de Yesa, hay medidas mucho más baratas y sostenibles. Ya solo cabe negociar las indemnizaciones, se debió hacer hace un año, pero se optó por cerrar los ojos y derrochar otros 25 millones. Hemos preguntado en Madrid y vamos a insistir, urge una solución”.

Txentxo Jiménez (G.P. Aralar-Nabai) ha hablado de “ruinas y evidencias, todo obedece a un problema de estabilidad derivado de las obras de recrecimiento. Era importante venir, ver la situación real y comprobar el drama con el que se vive. Hay un problema de inseguridad evidente, lo primero es sacar a las familias y luego ver si hay garantías de continuar con la ampliación de Yesa. El Parlamento puede hacer una labor de intermediación entre la CHE y los vecinos, pero el Gobierno debe presionar y exigir una solución inmediata”.

Eloy Villanueva (G.P. UPN) entiende que “los daños son evidentes y en absoluto discutibles. Todo pasa por concretar una solución definitiva y satisfactoria. Apelamos a la sensibilidad de la CHE, porque los vecinos no tienen la menor culpa de lo sucedido y lo lógico es buscar acuerdos de resarcimiento, bien vía realojos, bien vía indemnizaciones. Es un tema inaplazable”.

José Miguel Nuin (G.P. I-E) ha tachado a los vecinos de “víctimas de una actuación sobrevenida y muy deficiente. Por su inestabilidad, no era una zona apta para la construcción de una presa. Pedimos un informe independiente para determinar las causas de los corrimientos de tierra, se nos denegó y el problema continúa. La CHE y el resto de administraciones competentes deben responder, plenamente y sin demora, de todos los daños”.

El recrecimiento de la presa de Yesa, en el río Aragón (Navarra/Zaragoza), es una obra incluida en el Pacto del Agua. Esta actuación se presenta como la garantía del abastecimiento de agua a Zaragoza y su entorno. A decir de la CHE, consolidará la zona regable de Bardenas y cubrirá los abastecimientos de esta zona; aportará el caudal ecológico del río Aragón; permitirá la laminación de avenidas; y cubrirá todas las concesiones existentes aguas abajo.


El recrecimiento del embalse de Yesa, que a tenor de la información comprometida por el Ministerio se pretende acabar a finales de 2016, supone una inversión, según el presupuesto total vigente en 2013, de 255.190.114 euros.