Publicada el Thursday, 12 de November de 2020

Rechazada una moción para instar al Gobierno de Navarra a proporcionar material de protección adecuado y de calidad a personas vulnerables

Se pedía flexibilizar los protocolos de visitas y acompañamiento que rigen en los centros sanitarios y sociosanitarios para, sin merma de seguridad, aliviar el rigor de la soledad

El Pleno del Parlamento ha rechazado hoy, con los votos en contra de PSN, Geroa Bai, EH Bildu y Podemos-Ahal Dugu, la abstención de I-E y el voto a favor de Navarra Suma, una moción para instar al Gobierno de Navarra a “proporcionar de forma gratuita material de protección adecuado y de calidad de manera inmediata a personas vulnerables”.

 

La moción desestimada incluía un segundo punto en el que, a su vez, se compelía al Ejecutivo Foral a “revisar sus protocolos para permitir y flexibilizar visitas a personas que permanecen en centros sanitarios y socio-sanitarios en condiciones de seguridad, garantizando equipos de protección individual a las personas que realicen labores de acompañamiento en estas condiciones”. El respaldo de Navarra Suma ha vuelto a ser insuficiente ante el rechazo del resto, incluido I-E.

 

El PSN ha presentado una enmienda de sustitución del PSN, no aceptada por Navarra Suma, titular de la iniciativa, emplazando al Gobierno de Navarra a “trabajar de manera individualizada con cada centro residencial, en función de las características del mismo, de las personas que allí residen y de la situación epidemiológica de la zona en la que se ubique, todas las posibilidades para garantizar de forma segura el contacto de las personas residentes con sus familias”.

 

En la exposición de motivos, la moción impulsada por el G.P. Navarra Suma censuraba los “malos resultados” de la gestión de la pandemia en Navarra, advertía sobre las “importantes consecuencias” que entraña a nivel sanitario, económico y social y llamaba a implementar “medidas efectivas para controlar los brotes y corregir la evolución” de la crisis.

 

A ese respecto, se ponía en cuestión el compromiso de facilitar a la población vulnerable el acceso a mascarillas, ya que, “cuatro meses después de insertarse entre las medidas preventivas incluidas en la Orden Foral 34/2020, de 15 de julio, ni siquiera se ha definido la población en dificultades o de riesgo a la que se alude”.

 

Así, tras subrayar la importancia de proveer a los sectores más indefensos de “mascarillas suficientes y de calidad”, se aludía a las “estrictas restricciones” de visitas y acompañamiento que rigen en los centros sanitarios y socio-sanitarios y se solicitaba “flexibilizar los protocolos en vigor para, preservando las debidas garantías de seguridad, aliviar las secuelas físicas y mentales de esa soledad impuesta”.