Publicada el Miércoles, 29 de Abril de 2026

La Comisión de Cultura, Deporte y Turismo visita la exposición “De Irulegi a Pompelo. Los orígenes de una ciudad”

Una muestra organizada por el Ayuntamiento de Pamplona-Iruña para celebrar el 2100 aniversario de la fundación de Pompelo

La Comisión de Cultura, Deporte y Turismo ha visitado hoy, a instancias de los G.P. EH Bildu y Geroa Bai, la exposición “De Irulegi a Pompelo. Los orígenes de una ciudad”, una exposición organizada por el Ayuntamiento de Pamplona-Iruña con motivo de la celebración del 2.100 aniversario de la fundación de Pompelo.

 

Las y los Parlamentarios que han asistido han sido Ibai Crespo (G.P. PSN), Eneka Maiz (G.P. EH Bildu), Itxaso Soto (G.P. Geroa Bai) y Daniel López (G.P. Contigo-Zurekin).

 

La delegación del Legislativo ha sido recibida por Joseba Asirón, alcalde de Pamplona, Maider Beloki, concejala delegada de Cultura, Fiestas y Deporte y Mattin Aiestaran, arqueólogo e historiador de la Sociedad de Ciencias Aranzadi y director de la excavación arqueológica de Irulegi.

 

Joseba Asirón ha apuntado que la muestra, que ha inaugurado la sala principal de exposiciones de Civivox Pompelo y podrá visitarse hasta el 27 de septiembre, se enmarca en la celebración del 2.100 aniversario de la fundación romana de Pamplona por parte de Cneo Pompeyo Magno.

 

La exposición ha sido comisariada por la Sociedad Ciencias Aranzadi en colaboración con investigadores de diversos centros universitarios, y la delegación parlamentaria ha realizado un recorrido de la mano de Mattin Aiestaran para descubrir algunas de las piezas más destacadas que se muestran, como la reconstrucción a escala real de la casa en la que se localizó la Mano de Irulegi.

 

Según ha explicado Aiestarán, se ha pretendido retratar un momento decisivo en la historia de Pamplona, el de la incorporación del pueblo vascón a la República romana en el siglo I antes de nuestra era. Hasta ese momento, el territorio estaba organizado en poblados fortificados, como el de Irulegi, que funcionaba como un centro dinámico de agricultura, ganadería y metalurgia.

 

Algunas de las piezas expuestas en la exposición son piezas arqueológicas excavadas en el yacimiento de Irulegi y que nunca han sido expuestas anteriormente. Pero además se exponen otras cedidas para esta ocasión, por otros museos como el Museo San Telmo, Museo de Historia de Catalunya, Museo Bibat de Araba, Gordailua y los ayuntamientos de Atharratze y Hazparne.

 

La muestra se enmarca dentro del contexto histórico del conflicto de la Guerra de Sertorio (82-72 antes de nuestra era), una guerra civil entre el pueblo romano que afectó al territorio vascón. Consecuencia de ello, el poblado de Irulegi sufrió una destrucción violenta y desapareció, tal y como demuestran las evidencias arqueológicas excavadas durante años, tras sufrir un incendio.

 

Se ha localizado en las excavaciones abundante material bélico, un material que pone de manifiesto que quienes habitaban Irulegi vivían en guerra. La exposición muestra piezas como un puñal y su vaina, unos proyectiles de honda y abundantes puntas de flecha, armas individuales que pudieron pertenecer tanto a soldados romanos, como a guerreros vascones, que servían en esa guerra civil como tropas auxiliares. 

 

Además, se pueden ver piezas de la vida cotidiana de este poblado, que acercan a la realidad de una comunidad que atesora conocimientos específicos en la ganadería, la metalurgia, la alfarería y también la escritura. Se exponen, por ejemplo, una jarra de bronce, piezas de adorno o cerámicas de la Edad del Hierro. Todos estos materiales hablan de una hibridación entre dos culturas, una mezcla de la cultura indígena de quienes habitaban en el poblado vascón y la nueva cultura romana que llega al territorio.

 

Durante la exposición, se hace hincapié en la importancia de la moneda y la escritura que transformaron el territorio vascón durante su integración en el mundo romano entre los siglos III y I antes de nuestra era. Las ciudades, como sekia o iaka, llegaron a emitir sus propias monedas de plata y bronce, utilizando símbolos como el jinete y leyendas en su propia lengua. Algunas de estas monedas se exponen en la muestra.

 

Asimismo, según ha explicado Aiestaran, la escritura supuso una revolución tecnológica que permitió al poblado vascón desarrollar un signario propio conocido como 'vascónico', que utilizaba signos únicos para representar su lengua. El hallazgo más excepcional es la Mano de Irulegi. La exposición presenta las últimas investigaciones sobre esta pieza que se puede contemplar en el Museo de Navarra.

 

El general Pompeyo fundó la ciudad de Pompelo, acelerando el nuevo modelo urbano que actuó como el principal motor de 'globalización', que transformó la economía, la religión y el lenguaje, integrando a las élites locales en la administración romana a través de la concesión del derecho latino y la ciudadanía. Mientras que el latín se impuso como lengua oficial, provocando la desaparición de la mayoría de lenguas indígenas, el vascónico-aquitano logró perdurar.

 

En el ámbito espiritual, los nuevos cultos convivieron pacíficamente con las creencias ancestrales. En la muestra se exponen también aras y estelas romanas que hablan de ese proceso de hibridación de culturas. Las piezas han sido cedidas por otros museos y entidades. La estela de Andrearriaga procede del Museo San Telmo, el Ara de Helasse, del Museo Bibat (Vitoria-Gasteiz); el Ara de Herauscorritsehe, del Ayuntamiento de Atharratze; la estela de Hazparne de localidad vasofrancesa y los miliarios de Mugarriluze de Auritzberri-Espinal.